viernes, 23 de abril de 2010

Día del libro.

Hoy hicimos homenaje a un compañero de ilusiones, de viaje y de fatigas, un compañero que transmite diversas sensaciones, que activa nuestra imaginación y que enriquece con su sabiduría. Podemos tener la suerte de encontrarnos con todo eso y más si leemos un buen libro.

Durante una hora de mi trabajo disfruté de la sección de cuentacuentos que dediqué a los niños de 2 y 3 años. Pensé que iba a ser difícil que permanecieran atentos, pues casi siempre ocurre algo que los dispersa.
Pero al empezar de forma decidida la narración de La cigarra y la hormiga, por arte de magia había casi una veintena de personitas mirándome, y en cuanto expresé las lamentaciones de la cigarra holgazana, fue una gozada ver algunas caritas de pena que parecían empatizar con ella.
Les gustaban los cambios de voces y los dibujos, sin duda buenas herramientas para captar la atención de los distraídos. A mí me gustaba cuando pedían un cuento tras otro.
Les hablé del día del libro y se llevaron a casa el marcapáginas que les ayudé a hacer. En cartulinas recortadas pintaron flores con los dedos y yo escribí el origen y el significado de los nombres de los niños por detrás:

Aquí no hay la tradición de Cataluña con Sant Jordi, pero hay personas que se regalan libros y algunos están de descuento. Aproveché para autorregalarme Alicia en el país de las maravillas del matemático Lewis Carroll.
Para terminar, os dejo el comentario de uno de los últimos libros que leí:
Bel Ami se desarrolla en el París del siglo XIX. Guy de Maupassant se encarga de dar a conocer al bribón de George Duroy, quien pretende escalar niveles sociales sirviéndose sobre todo de las mujeres. En esta historia apenas hay sitio para la lealtad y la ambición está a la orden del día.
Me gustó cómo se desarrolla la narrativa y algunos diálogos. Aunque me habría ahorrado algunas páginas que hablan sobre la muerte, estuvo de más tanta desolación.
Un punto que me sorprendió debido a la época en la que fue escrito el libro, es que el autor destaca a una mujer en el mundo del periodismo dando a entender que ella escribía los artículos de los dos maridos que tuvo, algo que los convierte en el hazme reír de los demás. No fue fascinante pero sí entretenido. Por último, confieso que uno de los alicientes para leer este libro es la grabación de la película que se está llevando a cabo y que cuenta con la participación de Mr Pattinson.

Estoy a una semana de embarcarme en un nuevo viaje...

martes, 13 de abril de 2010

Diario de Londres IV.

Después de una pausa por cese internáutico, retomo el viaje para finalizarlo.
El domingo nos ofreció una mañana soleada. No quería marcharme sin ver antes el Parlamento Británico, el Big Ben y el río Támesis. Como si no fueran suficientes las fotos que le han hecho, aquí dejo una de mi autoría. El paseo se antojó tranquilo, yo intuía que no queríamos dejar la ciudad.

Ese día era una auténtica turista, no pude evitar tomar fotos a sitios conocidos y convencionales de Londres. Ahora el turno para Trafalgar Square:

The National Gallery estaba a punto de abrir sus puertas, así que nos adentramos en sus preciosas salas. Soy poco conocedora de los cuadros de pintura, pero me atraen mucho.

Seleccionamos sólo las salas del impresionismo por preferencia y porque el tiempo nos apremiaba.
Quedé maravillada con Canaletto:

Venice: The Doge's Palace and the Riva degli Schiavoni - 1730.

Varios cuadros del famoso Monet también se dejaron ver:

The Water-Lily Pond - 1899.

Nos entretuvimos con una serie de 6 cuadros que representaban una historia, Marriage A-la-Mode de William Hogarth, pintados en 1743. AQUÍ los podéis ver, esta obra se caracteriza por los lunares que tienen algunos de sus personajes.
Los desfiles por el día de San Patricio llenaron de color y de gente la calle de Picadilly Circus. Después de unas cuantas compras para llevarnos un trocito de Londres a nuestras casas, llegó la hora de decir adiós... Dejar la ciudad no fue fácil, no porque no quisiéramos, sino porque parecía que nunca ibamos a marchar. Tuvimos incidentes con el metro y con el autobús y mis compañeras con los aviones, algo que pudieron solucionar con buen humor y paciencia. El viaje fue tan bueno que borró lo malo.
Quedé encantada, fue una gran experiencia, de la que cual puedo decir que repetiré muy pronto.

jueves, 1 de abril de 2010

Diario de Londres III.

Estábamos entusiasmadas porque ibamos a ver Private Lives, obra de teatro escrita por Noël Coward y en la que participa uno de nuestros mejores actores: Matthew Macfadyen. El mismo que actuó en Orgullo & Prejuicio 2005. Esto era algo que Guacimara y yo teníamos planeado desde el año pasado, a Laura en este caso le animaba más la idea de estar en un teatro londinense.

Seguíamos en Bloomsbury, cerca del hotel. Como teníamos tiempo, fuimos hasta Persephone Books LTD, una librería que hace ediciones de escritoras inglesas de los siglos XIX-XX. Supimos de ella por Laura, quien lee en inglés. Podría hacer lo mismo, pero en mi caso consultaría el diccionario a cada rato y ya no sería tan divertido leer. En el rato que estuvimos allí, llegó una clienta, se sentó en el sillón que hay en un rincón del pequeño local y a la luz de una lámpara se puso a leer. Me habían dicho que esto lo hacían en algunas librerías de Londres y fue muy curioso comprobarlo.

Después de prepararnos para ir al teatro, salimos hacia Picadilly Circus, punto neurálgico de Londres. Teníamos pendiente la librería Waterstones, así que la visitamos también por cercanía. Las librerías eran algo inevitable.

Caía la noche y las 19:30 del inicio de la función se acercaban, ya estábamos a punto de entrar al teatro Vaudeville...

Estuvimos muy cerca del escenario y fue muy emocionante, la obra me encantó. Unas semanas antes la leí en castellano gracias a Laura (si no entiendo bien al leer en inglés, menos iba a entender cuando lo hablan). Sabía que era cómica, aunque no esperaba que fuera a provocarnos tantas carcajadas.

Matthew Macfadyen demostró una vez más que es un buen actor, un actor polifacético, aquí canta, baila e incluso toca el piano (llegamos a dudarlo, pero creemos que realmente tocó él). Y Kim Cattrall, la misma de Sexo en Nueva York nos sorprendió gratamente, algo que no esperábamos. Lisa Dillon y Simon Paisley Day aunque no fueron los más destacados también lo hicieron bastante bien. Creo que descubrí el buen nivel del teatro inglés.

La obra de teatro me recordó a esta frase: ''Del odio al amor sólo hay un paso''. Una pareja que se reencuentra inesperadamente, que no se soporta pero que al mismo tiempo no sabe vivir separada.

La noche se cerró con broche de oro al encontrarnos con Matthew Macfadyen. Sabíamos que los actores salían por la puerta trasera del teatro y allá fuimos. Había un grupo de personas cuando salió Simon Paisley, pero nos sorprendió que se marchara como si nada montado en una bicicleta (se supone que son actores conocidos ahí). Sólo cuando salió Kim Cattrall pidieron autógrafos, porque Matthew Macfadyen también se marchaba muy tranquilo. De modo que me armé de valor y lo llamé... nos dio la sensación de que estaba muy cansado. Cuando le dije que éramos de España lo agradeció encantado con unas cuantas sonrisas y un beso, nos firmó unos autógrafos e hicimos fotos como estas:

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Al final se le acercaron otras personas y justo cuando iba a marchar se despidió de nosotras...

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Fuimos a cenar muy contentas y no dejábamos de comentar la obra, el encuentro, todo. En otro momento pondré la cuarta y última parte de este interesante viaje.

Las fotos donde actúan no las hice yo, son de la prensa. No está permitido sacar fotos ni grabar...